Bionoticias

¿Cómo elegir un café de calidad?

¿Sabías que todos los días se consumen aproximadamente tres mil millones de tazas de café en el mundo? Querido y odiado a partes iguales, el café es hoy una de las bebidas predilectas para arrancar el día para millones de personas. Su nombre proviene de la palabra árabe "Qahhwat Al-bun", que significa "vino del grano", y sus cualidades son más que conocidas. El 1 de octubre se celebra el Día Mundial del Café, una fecha que sirve como homenaje y reivindicación para sus productores. Estimulante y fuente de antioxidantes, el café puede resultar un gran aliado si sabemos moderar su consumo y elegir uno de calidad. En este post, desde Biocop os queremos dar las 3 claves para aprender a elegir un buen café.

1. Fijarse en el origen del café

Para una compra responsable, todo consumidor debe prestar atención antes de decantarse por uno u otro producto. Elegir un café ecológico es apostar por una forma de cultivo más respetuosa con el medio ambiente y con nuestra propia salud. Para ello, debe existir una certificación que garantice que el cultivo no requiere el uso de abonos químicos, plaguicidas ni herbicidas. Con ello, además de cuidar al planeta, te llevarás un café con mucho más sabor y que mantiene mejor todas sus propiedades. En este post anterior, te explicamos cómo identificar un producto bio en el supermercado.

Recuerda que la agricultura ecológica también potencia la fertilidad de los suelos, facilita el equilibrio de los mismos y evita la degradación del ecosistema. Así, no sólo contribuye a la protección del medioambiente, sino también a la reducción de los costes de producción y a la garantía de ofrecer una renta digna a los agricultores.

Y por otro lado, si eliges un café en formato cápsula, debes fijarte en el material con el que están hechas. Prioriza siempre cápsulas compostables y evita las fabricadas con plástico y aluminio, ya que son residuos no reciclables.

2. La importancia del tueste en un café de calidad

Torrefacto, mezcla o de tueste natural. Para elegir un café de calidad debemos conocer las distintas clases que hay en el mercado y cómo funciona su elaboración. Recuerda que un café de mala calidad puede contener impurezas u otros añadidos, como el azúcar, lo que nos puede provocar, por ejemplo, dolores de cabeza. Por ello, es clave aprender a leer bien la etiqueta. Y en el tueste, está la clave.

El proceso de tueste de los granos de café permite liberar la esencia del aroma y el sabor. El café torrefacto sería, por lo tanto, la opción menos saludable. Éste se elabora mediante un proceso de tueste de granos de café en crudo, es decir, todavía verdes. Eso hace que no tengan prácticamente aroma. Para ello, se añaden azúcares, que se derriten hasta quemar y envolver los granos de café. El resultado ofrece un color oscuro y un fuerte sabor. En algunas ocasiones, se mezcla esta variedad con café de tueste natural, camuflando así sus particularidades.

La mejor elección es, sin duda, elegir directamente un café de tueste natural: sin azúcares añadidos ni aditivos, con todo el sabor y aroma del auténtico café.

3. Aprender a elegir la variedad de café

Ahora que sabemos distinguir el proceso de tueste, vamos a fijarnos en la etiqueta para obtener más información sobre las distintas variedades. Hay muchos tipos de café, pero entre todas predominan dos: los arábicos y los robusta.

Considerado el café gourmet, el café arábico proviene de América, generalmente en zonas de clima tropical, aunque también puede encontrarse en el continente asiático o africano. Se caracteriza por una gran cantidad de matices en su sabor y por la fineza de su aroma. Su contenido en cafeína es bajo, alrededor de 1,2% aproximadamente.

El café molido 100% Arábicade Biocop, por ejemplo, es de tueste natural y procedente de agricultura ecológica. También puede encontrarse la versión de café molido 100% Arábica descafeinado, mediante el proceso Swis water process, con agua de manantial. En este método, los granos de café verde se sumergen en agua pura de los glaciares del Pico Orizaba de Méjico para la extracción de la cafeína. Elaborados esepcialmente para cafetera manual, se recomienda usar agua de máxima pureza y no dejarlo hervir para disfrutar al máximo.

Por otro lado, hay el café robusta, originario de África, Brasil y de algunas zonas de Asia, tiene una concentración de cafeína más alta (entre un 1,7 y 2%) y un sabor más fuerte y amargo. En Biocop también puedes encontrar esta variedad, ideal para mezclar con otras más suaves. Nuestro café soluble instantáneo ofrece la posibilidad de disfrutar de un buen café sin cafetera y en pocos segundos. Está elaborado con una mezcla de las dos variedades, arábica y robusta, procedentes de agricultura ecológica. Para saborearlo simplemente hay que poner una cucharada de café en una taza (aproximadamente 2,5g), añadir 125ml de agua caliente o bebida vegetal y remover. ¡Ideal para utilizar en repostería o para llevar de viaje!