Bionoticias

Guía para un consumo consciente de alimentos ecológicos certificados

Apostar por la alimentación ecológica es apostar por la salud, la propia y la del planeta. Por eso, desde Biocop celebramos el lanzamiento de la campaña #AquíSomosEcológicos que  ha impulsado el Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación, y desde la cual se quiere dar visibilidad a las ventajas que supone cambiar nuestro modelo de consumo hacia uno más consciente, responsable y sostenible. Actualmente en España se ha registrado un volumen de consumo ecológico del 3,5%. Una tendencia que sigue creciendo año tras año. Como empresa comprometida con el sector bio desde nuestros orígenes, hace más de 40 años, nos sumamos a esta iniciativa.

En este post os ofrecemos una guía de preguntas y respuestas para diferenciar un producto ecológico certificado y otros datos a tener en cuenta para dar el paso hacia el mundo eco.

 

¿Qué consumo de alimentos ecológicos hay en España?

Según datos del Informe Anual de la Producción Ecológica en España 2021, elaborado por Ecovalia, España es el primer país europeo en producción ecológica con 2.354.916 ha. Y, aunque forma parte del Top 10 de los principales países consumidores del continente, los primeros puestos los ocupan Alemania, Francia, Italia y Suiza.

Por otro lado, cada vez son más las personas que se preocupan por mejorar su salud y la del medioambiente. Las últimas cifras apuntan a un volumen de consumo ecológico del 3,5%. Una tendencia positiva que se ha reforzado especialmente tras la irrupción de la COVID-19.

 

¿Por qué es mejor para mi salud consumir ecológico?

Cuando compras un alimento bio certificado, este sello garantiza que todos, o al menos el 95% de los ingredientes es de origen ecológico. Eso significa que se ha cultivado de manera natural, sin insecticidas, plaguicidas u otros agentes químicos. Tampoco pueden existir modificaciones genéticas de ningún tipo, ya que la agricultura ecológica respeta los tiempos de crecimiento de cada fruto.

De esta manera, preservan todo su sabor y propiedades, por lo que podemos decir que los alimentos ecológicos tienen mayor calidad nutricional y, por lo tanto, son más beneficiosos para nuestra salud.

 

¿Cómo ayudo al medioambiente si apuesto por una alimentación ecológica?

Cuando compras alimentación ecológica certificada estás apostando por un modelo de agricultura más respetuoso con el entorno. Eso significa, no solamente que no existe el uso de plaguicidas u otros agentes químicos que puedan dañar el medioambiente, como decíamos anteriormente, sino que, además, se evita la degradación del ecosistema, se reducen costes de producción y, gracias a ello, se facilita una renta digna a los agricultores. Por eso, apostar por una alimentación más ecológica también contribuye a defender un comercio más justo.

 

¿Es lo mismo ecológico que biológico?

El marketing y el greenwashing de muchas marcas ha acabado mezclando conceptos que pueden llevarnos a la confusión fácilmente. ¿Comparten significado los términos ecológico y biológico? A efectos legales, la respuesta es: Sí. La legislación de la Unión Europea en lo que se refiere a producción y etiquetado, entiende que los términos biológico y ecológico son lo mismo.

Por lo tanto, hablar de alimentos eco o bio hace referencia a productos que no han sido tratados con ningún tipo de pesticida o agente químico que no sea natural, y que han sido cultivados respetando la naturaleza y no están modificados genéticamente.

¿En qué debo fijarme antes de comprar un producto ecológico?

A veces el packaging engaña y un producto que puede parecernos bio, en realidad, no cumple con los requisitos para serlo. Como ya te explicamos aquí, identificar un producto ecológico de otro que no lo es, hay algunos elementos que debemos conocer:

 

1. Sello o certificado ecológico: todos los alimentos procesados que llevan el Certificado Agricultura Ecológica Unión Europea, con el logo de la Eurohoja, garantizan que todos o el 95% de sus ingredientes de origen agrario son ecológicos.

2. Organismo de control: el logo de aval europeo se acompaña con el código de la entidad que certifica que se trata de un producto ecológico.

3. Origen del producto: estas indicaciones especifican el lugar de obtención de las materias primas.

4. Listado de ingredientes: en la lista de ingredientes debe indicarse qué ingredientes son ecológicos.

5. Método de producción del producto: deben aparecer los términos ecológico o biológico, o en su defecto las abreviaturas “bio” y “eco”, en la etiqueta del producto.

En este post también encontrarás otros sellos a tener en cuenta para una compra sostenible de productos ecológicos de cosmética o limpieza del hogar.