Pequeña guía de productos Bio

La opción ecológica es cada vez más mayoritaria y aceptada, pero aún sigue habiendo muchas dudas entre la población sobre qué significa eco y qué beneficios puede aportar a nuestra salud. Por ello, hemos creado esta pequeña guía que esperamos que os sea útil.

¿Qué es un producto Bio?

Ecológico, limpio y sostenible.

La agricultura biológica es un sistema general de gestión agrícola y producción de alimentos que combina las mejores prácticas ambientales, un elevado nivel de biodiversidad, la preservación de recursos naturales y la utilización de materias primas y procesos naturales. Los productos biológicos desempeñan un papel social doble: por un lado aportan alimentos que responden a la demanda de los consumidores; por otro, generan bienes públicos que contribuyen a la protección del medio ambiente, al bienestar animal y al desarrollo rural. La mayoría de producciones ecológicas utilizan energías renovables, por lo que incrementando su consumo, seremos también más eficientes desde un punto de vista energético y empujaremos nuestra sociedad hacia un futuro más sostenible, minimizando la contaminación de la tierra, el agua y el aire.

Saludable, rico y nutritivo.

Los cultivos biológicos no son intensivos y no emplean sustancias nocivas, por lo que sus productos están exentos de tóxicos, y tienen más tiempo para capturar del subsuelo sustancias que mejoran su sabor, olor, composición nutricional y su digestión. Los alimentos biológicos son mayoritariamente integrales, sin refinar, con un mayor equilibrio y riqueza nutritiva. Los alimentos biológicos son equilibrados y adecuados a las necesidades del consumo humano: tienen los nutrientes, las sales minerales y los oligoelementos óptimos. Al no contener sustancias artificiales, son asimilados correctamente por el organismo, sin alterar sus funciones metabólicas.

Social, solidario y honesto.

El consumo de productos ecológicos favorece el desarrollo social, cultural y económico de comunidades en proceso de desarrollo, evitando el éxodo rural, además de proteger la biodiversidad. Consumiendo productos ecológicos protegemos el bienestar animal y conservamos mejor todos los recursos naturales. El sector de la producción biológica aplica mayoritariamente criterios de responsabilidad social: gestión empresarial ética, comercio justo, iniciativas solidarias, políticas laborales de reinserción social... Los productos biológicos no resultan más caros que los convencionales, si consideramos su mayor concentración de nutrientes, menor contenido en agua, y que tienen repercutido el gasto para proteger el medio ambiente y parte de la factura farmacéutica.

Seguro, fiable y certificado.

Los productos biológicos están exentos de residuos tóxicos, pesticidas, herbicidas, abonos químicos, etc. Por el contrario, los cultivos de productos convencionales favorecen la permanencia de estos aditivos químicos en los ecosistemas y cadena trófica, que podría ser la causa del incremento de enfermedades degenerativas de distintos tipos. Todos los productos denominados biológicos están certificados por un organismo autonómico o internacional, además de llevar el nuevo aval de certificación ecológica europeo que entró en vigor en Julio del 2010.

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Decálogo para consumir productos ecológicos

  1. Tienen más concentración de nutrientes por gramo de producto y usan una menor proporción de agua.
  2. Crecen al ritmo natural de su reloj biológico, lo que les permite tener mejor sabor, olor y composición.
  3. Se cultivan y producen teniendo en cuenta el medio ambiente, usando energías renovables y sin utilizar aditivos tóxicos que se perpetúan en la cadena alimentaria.
  4. Favorecen el desarrollo rural y la producción extensiva de animales.
  5. Provienen de granjas donde se respeta el bienestar animal.
  6. Están libres de aditivos habituales en la industria alimentaria convencional, algunos de ellos con elevado riesgo de ser nocivos cuando se acumulan en nuestro cuerpo.
  7. Ayudan a bajar las cantidades ingeridas diariamente de azúcar, sal, grasas y proteínas de origen animal.
  8. Se producen por empresas con criterios éticos de gestión empresarial.
  9. Tienen precios de venta al público valorados con criterios de comercio justo.
  10. Financian programas de reinserción social y proyectos solidarios en zonas subdesarrolladas.